Cuídate, serás más productivo


 
 

por Raquel Cohen

Productividad y eficiencia… al pensar en estas dos palabras, lo primero que me viene a la mente es trabajo y éxito económico. Al final de cuentas de eso se trata el trabajo. Ya hemos hablado acerca de la importancia que tiene el ser ordenandos, tener nuestros objetivos y estrategias claras, mantener relaciones laborales saludables, pero ¿qué hay de nosotros mismos? La salud física, emocional y mental componen el bienestar de una persona. Éste, surte un efecto en la vida laboral.

EjercicioOficinaEn varias ocasiones, he mencionado ya, a las endorfinas… estos neurotransmisores que nos hacen sentir en veces felices, en veces invencibles, y en veces motivados. Estar en movimiento físico es de gran ayuda para la producción de esta sustancia. Estar motivados y con una alta dosis de energía durante el día, nos hará sentir que podemos lograr hacer mayor cantidad de trabajo en el menor tiempo.

Por ello, se recomienda practicar algún deporte diariamente al menos 30 minutos. Es mejor elegir un deporte que nos divierta, para catalizar la producción de endorfinas. Existen demasiadas opciones para mover nuestro cuerpo, salir a la calle a caminar, correr o andar en bici, inscripciones a gimnasios de todos los tamaños y estilos, academias de danza, salones de yoga, entre muchas otras, es cosa de encontrar lo que más disfrutes.

Cuidar lo que comemos es, también, una forma de cuidar nuestra salud física. Alimentarnos diariamente de azúcares refinados y grasas saturadas, puede ser delicioso, sin embargo, surte un efecto contrario al de sentirse con más energía. Por lo regular minutos después de consumir este tipo de sustancias, nos hace sentirnos, agotados y desmotivados, el famoso “me empaché”.

Subirle al consumo de frutas, verduras y nueces de cualquier tipo, no sólo hará que bajemos unos cuantos kilos, sino, que contaremos con baterías recargadas la mayor parte del día para ejecutar nuestras tareas. Lo mejor es informarnos con los especialistas acerca de los alimentos que no nos hacen bien y los que sí. Hacer el cambio de manera paulatina es altamente recomendable.

Como seres humanos tenemos la grandiosa capacidad de sentir y reconocer e identificar nuestras emociones. Es muy común que las personas, a veces, no se sientan plenas y felices, en ese caso, echarnos un clavado a nuestras entrañas, podrá darnos más respuestas de las que imaginamos.

Disfrutar y apasionarse por las tareas laborales, es un gran indicador de que la productividad puede ir aumentado en gran medida. Es de mucha ayuda preguntarse ¿soy feliz en este trabajo?, ¿me siento bien con mi equipo de trabajo?, ¿me gusta ejecutar mis tareas cotidianas? Estar en contacto con las emociones es una de las mejores herramientas que posee el ser humano.

Cuando hacemos consciencia de nuestras emociones, por lo regular nuestra mente nos deja de jugar bromas pesadas. Pues ésta se deja de engañar, y comprende lo que está sucediendo. Cuando alguna situación nos incomoda, y la hacemos consciente, ya no pertenece al ámbito emocional, sino mental, ya que tenemos la opción de analizarlo y resolverlo de forma racional.

A algunos les funciona la meditación, a otros la terapia, y a otros cuantos la introspección. No está demás invertir 30 minutos al día, para analizar nuestras conductas (sin juzgarlas), y poder construir senderos que nos ayudarán a perfeccionarnos día con día.

Existen muchas más formas de mantenernos en nuestro centro y de nutrir nuestro bienestar. Sin embargo, no olvidemos que nuestra vida laboral puede ser placentera sin dejar que sea prolífera. Intenta estas recomendaciones u otras, y verás, que la productividad va más allá de cumplir con los horarios de oficina.

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